lunes, 30 de mayo de 2011

EL CORDOBAZO desde el 2011

Autor: Walter Formento – Mayo de 2011-
Presidente del CIEPE -Centro de Investigaciones en Política y Economía-
Coordinador Nacional del ENPL –Encuentro Nacional Popular Latinoamericano-

El Cordobazo es un hecho que se inicia el 29 de mayo de 1969, un día antes del día del ejercito, y el culmina el 30 de mayo. El 30 de mayo quedó claro el enfrentamiento entre Onganía, presidente de facto, y Lanusse, comandante en jefe de las FFAA, expresando uno a la fracción nacionalista oligárquico imperial de las corporaciones financieras transnacionales y el otro a la fracción oligárquico imperial liberal de los grupos financieros transnacionales.
También quedó de manifiesto que ese hecho hizo a un momento de torsión en la construcción del frente nacional popular latinoamericano con capacidad transformadora social. Hizo al momento de pasaje de movimiento a fuerza nacional política social. Ese momento en el cual el movimiento nacional y popular se hace mas heterogéneo y masifica su composición y logra una dirección que encabeza y cohesiona sus componentes sociales para poder irrumpir en la lucha política.
Cierra el momento el desarrollo del movimiento nacional iniciado en 1959-61, y abre el momento de desarrollo de la fuerza con capacidad de lucha política por la transformación social.

El cordobazo es el momento en el cual el movimiento obrero organizado por la CGT-A-Ongaro asciende a la dirección política del movimiento nacional de liberación en un frente de liberación nacional que conduce J.D.Peron. El cordobazo es parte del momento insurreccional, 1968-69, de una fuerza nacional político social de carácter revolucionaria; forma parte con un conjunto de hechos que van desde el 1ro de mayo de 1968 al Rosariazo de septiembre de 1969. Hechos donde es el movimiento de las clases medias de profesionales y técnicos, jóvenes y veteranos, el que irrumpe a la lucha política, en conjunto con el movimiento obrero organizado. Este movimiento de jóvenes y veteranos de clases medias profesionales y técnicas hacen crisis con el proyecto financiero imperial oligárquico nacionalista y liberal no en el golpe de estado-destituyente de 1955 o en la masacre de José León Suárez en 1956, sino recién en 1959 contra la política de privatización-transnacionalización de la educación publica universitaria y de las empresas estatales. Este momento irrupcional de los movimientos de trabajadores obreros, profesionales y técnicos, jóvenes y veteranos, peronistas y no-peronistas, a la lucha política constituye al movimiento nacional en una fuerza nacional con capacidad revolucionaria, que incluye al movimiento de pequeños empresarios nacionales dirigidos por Gelbard y al movimiento de curas comprometidos con los pobres.

Esta fuerza nacional de liberación tiene al peronismo, en tanto identidad política, como columna vertebral que suma al conjunto de las otras identidades político-sociales del campo nacional latinoamericano a la lucha política en un frente de liberación. Estas otras identidades incluyen a radicales frondisistas, radicales intransigentes, desarrollistas, comunistas, socialistas, revisionistas históricos de izquierda nacional y nacional populares, troskistas, sindicalistas, etc. Observado desde sus formaciones ideológicas incluía desde el nacionalismo católico popular, el nacionalismo industrialista, el nacionalismo popular democrático, el nacionalismo popular revolucionario al liberalismo industrial desarrollista, al liberalismo popular democrático y al liberalismo popular revolucionario.

El cordobazo se da en el marco de una profundización de la lucha entre fracciones de corporaciones financieras multinacionales y grupos económico financieros que conmocionan al mundo y particularmente a Latinoamérica y  argentina como un todo común. Estas luchas entre fracciones imperiales financieras globales que arrastran tras de sí a sus oligarquias locales tienen sus puntos de partida en la guerra en Corea de 1953 y la guerra en Vietnam que se inicia en 1957 con Francia y se profundiza con la entrada de EEUU en 1960-1. Estas guerras inter-imperiales globales si bien se localizan en ciertos escenarios periféricos conmocionan a todos los países y estructuras sociales; abriendo espacios a luchas emancipadoras que recorren a todos los países del llamado tercer mundo por fuera del bipolarismo, por ello es que las luchas políticas libertarias recorren las distintas patrias chicas de la patria grande con sus tiempos, modos y composiciones sociales diferentes pero con un programa histórico libertario sanmartiniano-bolivariano en común.

Esta situación profundiza, también, al interior de la propia fuerza un conjunto de tensiones secundarias y coyunturales que el oponente principal intentara profundizar para debilitar su capacidad transformadora. El proceso de ascenso a la lucha política de las mayorías nacionales populares y latinoamericanas, con su heterogeneidad social y distintas identidades políticas y formaciones ideológicas, permite que las corporaciones financieras imperiales operen divisiones antinómicas en el propio campo popular; operaciones antinómicas que oponían a los Jóvenes vs. los Viejos militantes, a Jóvenes militantes vs. Viejos Burócratas, a las clases medias contra los dirigentes obreros, etc.

La situación irrupcional de los excluidos a la lucha política de 1968/69 presupone constituir la fuerza nacional con capacidad transformadora. Entre 1976-79-96 se desarrolla la desarticulación de esa fuerza nacional y su programa. Desde 2001-2003 se vuelven a dar condiciones generales favorables y en el 2008-2011 se retoma el camino de la rearticulación de la fuerza nacional de carácter revolucionaria.

martes, 5 de abril de 2011

Construyamos entre todos una Federación de y para los Estudiantes.

Como sabemos la actual conducción de la FULP NO es la fuerza más votada en la UNLP, por lo tanto NO ES REPRESENTATIVA DEL CONJUNTO DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL PLATENSE. Hoy, solo es utilizada para fines meramente caprichosos y arbitrarios por el Frente Popular Darío Santillán (FPDS), con consignismos y sin respuestas a las reales necesidades de los estudiantes (ya que no hacen reuniones de representativa de todas las fuerzas, ni de los Centros de Estudiantes hace ya más de 6 meses).
Creemos que la Federación debe ser una herramienta para defender los derechos de los estudiantes, por eso es que pedimos en carácter de urgente una REPRESENTATIVA DE CENTROS en la cual pretendemos cambiarle el rumbo a la actual FULP y devolvérsela a los estudiantes; poniéndola al frente de luchas como la que debemos dar contra el ingreso de Medicina, que sigue siendo eliminatorio; una real lucha por el Boleto Universitario, que la Federación solo lo nombra en sus volantes y gacetillas pero hace tiempo que no se ve un proyecto serio presentado por ellos; el Presupuesto, que no solo la actual conducción de la FULP no pone el tema ente los estudiantes y abandona estas comisiones, sin llevar adelante la lucha por mas presupuesto para la educación donde hay que hacerlo; también hay que dar la discusión acerca de la Ley de Educación que tenemos y cuál es la que queremos (discusión obviada por quien conduce la FULP); y también debemos darnos una verdadera discusión del rol de la Universidad Pública y Reformista y su consecuente presupuesto.
Como estudiantes no podemos permitir que la FULP establezca la inacción como herramienta para no hacer nada; nosotros no queremos una Federación BUROCRATIZADA y con los brazos caídos.
Por la historia de lucha y compromiso que tiene nuestra Federación es que pensamos en los desafíos que tenemos y nos avergüenza que estos grupos solo se miren el ombligo y no vean que los estudiantes les han dado la espalda porque no creen en ellos.
Luchemos por una Federación motorizada por estudiantes, llena de contenido y discusiones políticas, con proyectos y futuro, que convoque a los estudiantes, que reúna a los Centros de Estudiantes, y que levante las banderas de la Universidad Reformista Publica Gratuita y Cogobernada, y se haga cargo de llevar adelante ese proyecto transformador que siempre fue una sociedad más justa e igualitaria.
DEBEMOS DECIR BASTA A UNA FEDERACION SECTARIA Y QUE NO REPRESENTA A LOS ESTUDIANTES.
CONSTRUYAMOS YA UNA FEDERACION DEMOCRATICA Y PLURAL QUE SEA LEGITIMA REPRESENTACION DE LOS ESTUDIANTES DE LA UNLP.
* Franja Morada La Plata

jueves, 31 de marzo de 2011

SIGAMOS CONSTRUYENDO LA FULP DE TODOS LOS ESTUDIANTES

Como movimiento estudiantil, el año 2011 nos ubica frente a nuevos desafíos.
Por un lado, el Comedor Universitario reabrió sus puertas haciendo efectivo el aumento del menú en un 300%, con el valor del ticket de $1 a $4 más el recorte del acceso universal.
Recordemos que en diciembre del 2010, las autoridades de la UNLP - apoyadas por la JUP , Franja Morada y el MILES - decidieron aumentar el comedor cuando ya muchos estudiantes habían vuelto a sus casas y garantizando la votación por despacho, de manera arbitraria, sin debate alguno.
Desde distintos medios de comunicación, funcionarios de la Universidad cuestionaron durante todo el año las reales necesidades de quienes asistíamos al comedor, incluso llegaron a mencionar que se tiraban raciones de comida. Al mismo tiempo, se encargaron de demonizar a los estudiantes que nos organizamos para impedir el aumento, llegando a denunciar que asumimos actitudes violentas, cuando no hicimos más que ejercer nuestro legítimo derecho a movilizarnos defendiendo nuestros derechos.
Por otra parte, resulta evidente que estudiar es cada vez más caro: más del 30% de los estudiantes trabajan para pagar sus estudios, mientras que 35 mil llegan desde el interior del país teniendo que costear un alquiler que consume prácticamente la mitad de sus ingresos. Otros tantos se ven obligados a abandonar sus estudios o ni siquiera acceder a la Universidad.  Esta situación se encuentra enmarcada en una maniobra de ahogo presupuestario por parte del gobierno nacional hacia la educación pública, agravada por el contundente escenario que hoy arroja la situación económica de la Argentina: inflación, bajos salarios, precarizacion laboral y precarizacion de la vida en general.
De esta manera las distintas formas de organización que nos hemos dado históricamente (cuerpos de delgados, asambleas, movilizaciones) nos obligan a enfrentar estas políticas neoliberales  e invitan a avanzar sobre nuevas conquistas para el movimiento estudiantil, en unidad mediante pasos firmes.
  Este año, desde la FULP reclamamos a la Universidad la reapertura de la inscripción a becas de la Universidad , que cerraron en diciembre de 2010. Quizás el caso mas paradigmático es el de Albergue Universitario, donde 30 de los 70 lugares en condiciones para recibir estudiantes continúan vacíos, pese a que la cantidad de estudiantes que originalmente se presentaron a la beca superan ese número.
En relación al comedor, creemos necesario no naturalizar este (o futuros) aumentos, y es por eso que además de denunciar las maniobras detrás de la aprobación del aumento, demandamos que se elimine el articulo 5.2, que permite que se actualice el precio del menú en febrero de cada año. Reclamamos además  la implementación del Comedor Turno Noche (aprobado en el 2007 y cajoneado por las autoridades) y la ampliación de tickets, que son compromisos ya asumidos por nuestra Universidad.
Finalmente, concientes de que una de las problemáticas estudiantiles (y de nuestra ciudad) es el transporte, proponemos avanzar en la implementación de un boleto universitario.
Es por eso que desde la Federación Universitaria de La Plata , convocamos en las diferentes facultades y en los comedores, a través de cuerpos de delegados y asambleas, a organizarnos para lograr la reapertura de becas, conseguir la definitiva apertura del comedor turno noche y el aumento de tickets; y luchar por la implementación del boleto universitario

Sigamos caminando juntos hacia:

*COMEDOR TURNO NOCHE Y AMPLIACIÓN DE TICKETS.
*ANULACION DEL ARTICULO 5.2 QUE ATA EL PRECIO DEL TICKET A LA INLFLACION,
*HABILITACIÓN INTEGRAL DEL ALBERGUE.  
*REAPERTURA DE BECAS
 *BOLETO UNIVERSITARIO

  MARCHAMOS:
Jueves 6/4. 17 Hs. Concentramos en 7 y 48
               FULP Federacion universitaria de La Plata.   * 100 años*

“Universidad Pública. Docencia y dignidad” Columna de Carlos de Feo

Reproducimos aquí la columna de opinión de Carlos De Feo, Secretario General de CONADU, que fue publicada el 29 de marzo en el diario Tiempo Argentino.

Aunque todavía no se alcanzó un acuerdo entre el Ministerio de Educación de la Nación, el Consejo Interuniversitario Docente y las representaciones sindicales de los docentes universitarios respecto del aumento salarial para 2011, es una buena oportunidad para analizar la realidad de este sector social, protagonista en la defensa de la educación pública, e indispensable para construir una universidad comprometida con la profundización de un modelo de desarrollo nacional con redistribución de la riqueza. Desde la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) hemos planteado tres objetivos en la negociación de este año: una recomposición salarial del orden del 30%, la sanción de un Estatuto del Docente Universitario y la creación de un programa de becas para la formación de posgrado de los docentes de universidades nacionales. La demanda del aumento del 30% responde a la necesidad de defender el proceso de recomposición salarial del sector comenzada en 2004: nuestros estudios indican que, si bien desde ese año, el salario de los docentes universitarios ha tenido una recuperación del orden del 400% en términos nominales y del 50% en términos reales, esta curva ha registrado amesetamiento en el período 2009-2010 por efecto de la puja redistributiva.

Ahora bien, desde 2004, hemos podido avanzar en temas que exceden lo salarial: hemos logrado el blanqueo salarial del sector y la jubilación del 82% móvil, revirtiendo los efectos de las políticas neoliberales del menemismo y la Alianza, que habían destruido la estructura salarial. Se lograron además 6 millones de pesos para capacitación gratuita y 2 millones para condiciones de seguridad y medio ambiente de trabajo. Por ello es que hace falta un Estatuto del Docente Universitario –Convenio Colectivo de Trabajo– para jerarquizar la tarea docente y terminar con las arbitrariedades que aún se registran en algunas universidades.

Por último, no es posible pensar en una universidad pública de calidad, que produzca conocimiento al servicio de las necesidades sociales, si no se garantiza la formación de posgrado para sus docentes en aquellas áreas estratégicas para el desarrollo nacional, la innovación tecnológica, la democratización del acceso a la cultura y las políticas distributivas con un criterio federal. Por eso es que hemos planteado un programa de becas que aseguren la finalización de los posgrados de docentes universitarios abocados a esas áreas.

Confiamos en que para lograr estos objetivos contaremos, como hasta ahora, con la voluntad política del gobierno nacional, que con Néstor Kirchner tomó la decisión de recuperar la alicaída educación universitaria y con ella la dignidad de sus trabajadores. Decisión que sostuvo y profundizó Cristina Fernández, y que se tradujo en el crecimiento geométrico del presupuesto universitario, así como en la inversión en infraestructura y la creación de nuevas universidades. Pero que también fue posible porque desde CONADU hicimos una fuerte apuesta a la negociación, que se tradujo en una activa participación, dejando de lado el consignismo vacío y las actitudes declamativas y siendo protagonistas a través de las propuestas y de la discusión política.

Sería una mejora en la situación de miles de trabajadores y avanzaría sin duda en una más justa distribución de la riqueza en nuestro país. Reconocemos los logros, celebramos los avances y vamos por más. Los argentinos necesitamos una universidad pública capaz de ser la usina del pensamiento que construya un modelo de país justo, soberano e independiente. Defender la universidad pública es defender la dignidad de los trabajadores de la educación.

* Carlos De Feo - Secretario General de CONADU

jueves, 7 de octubre de 2010

Opinión: Los peligros de ser adolescente, negro y pobre. Por Adriana Puiggrós *

La media sanción del Senado al proyecto de ley que crea el Servicio Cívico Voluntario es un verdadero disparate y no coincide con ninguna teoría pedagógica, excepto que “la letra con sangre entra”, agravado porque en este caso no se piensa en la letra y lo de la sangre es altamente inoportuno en nuestro país, que aún recuerda a los jóvenes que recibieron su dosis de reeducación desapareciendo en los campos de la dictadura.

En esta época en que las cuestiones relativas a la comunicación ocupan un lugar destacado en los frentes donde se lucha por el poder, la apropiación de palabras es una modalidad que ha resultado muy efectiva, en especial para una nueva derecha que desborda de cinismo. Las reformas neoliberales fueron hechas en nombre de la desburocratización, la descentralización, la distribución y otras tantas acciones que se colocaron en la serie de la democracia, pues era obligatorio declarar a las propuestas antidictatoriales y antiautoritarias para que se consideraran políticamente correctas. La operación perfecta consiste en la apropiación de un término que tiene connotaciones reivindicativas produciendo su vaciamiento, lo que no es un inocente juego lingüístico, porque los juegos lingüísticos son actos de ejercicio del poder. Así ocurre con la palabra “inclusión”, hoy de moda. Hace dos siglos, Simón Rodríguez, el maestro de Bolívar, sostuvo que el sistema escolar latinoamericano debía construirse a partir de los pobres, los desarrapados, los negros, los indios. Ellos serían el corazón de la educación, su núcleo más significativo, el que le otorgaría sentido. (Si hubiera vivido en la Argentina del siglo XXI seguramente habría agregado a la lista a los chicos de 14 a 18 años sin trabajo ni estudio.) Los agregados, los incluidos en segundo lugar de importancia, serían los otros, los hijos de los ricos. En cambio, los autores del proyecto de Servicio Social Voluntario piensan de manera inversa al educador venezolano. Representan al sector que ha estado siempre en contra de la educación pública y a favor de un sistema meritocrático privado. Sus propuestas no nacieron con el neoliberalismo, sino que acompañaron a todos los gobiernos antidemocráticos y dictatoriales, pero el proyecto educativo neoliberal los alentó y actualizó. Su gesto más genuino es racista. Consideran que primero debe educarse a los mejores, en quienes se invertirán los mayores recursos. Luego se irá construyendo la pirámide hacia abajo pero, dicen, necesariamente los pobres, negros, desarrapados, que llegaron a tal situación producto de la crisis, o, la verdad, porque carecieron de capacidad, qué le vamos a hacer, ahora ya son drogadictos, delincuentes, pero lamentablemente no se puede poner a todos preventivamente presos o en reformatorios o hacer con ellos justicia por mano propia, dado que estamos en democracia y no hay más remedio que incluir a todos, en nombre de la inclusión hay que darles el lugar que merecen, y que merecemos que tengan, lejos de nuestros hijos y de nuestros bienes, por eso los mandamos a los “cuarteles”, para que los eduquen, los hagan personas de bien. En el oscuro fondo del razonamiento que impulsa el proyecto subyace la imagen de campos militares donde se imponga la disciplina de la cual estos chicos supuestamente carecen.



El proyecto denota un profundo desconocimiento de nuestros jóvenes. La Argentina está muy lejos de sufrir bandas juveniles que tienen un alto nivel de organización, como ocurre en México, en El Salvador o en Brasil. Los grupos de nuestros “chicos de la calle”, afortunadamente, de ninguna manera son comparables con aquellas organizaciones. Programas como el “Fines” de los ministerios de Educación y de Desarrollo Social, en los cuales incluirlos es darles una mano para que recuperen el capital simbólico que se les ha expropiado o negado, logran atraer y orientar a los jóvenes, así como los programas deportivos, recreativos y especialmente los de capacitación laboral. Además existe el sistema escolar, que los autores del proyecto de hecho descartan, pues para ellos no es una buena solución abrirles a aquellos chicos un lugar en las aulas a las cuales concurren sus pares de otros niveles sociales. Pero lo peor es que consideren una falta que no trabajen, mostrando su total desconsideración de la legislación nacional e internacional, que prohíbe el trabajo infantil y juvenil. El proyecto es antidemocrático, injusto y espanta al denotar la persistencia de una mentalidad represiva que ha causado profundos dolores al país, así como la condensación del odio social en los chicos pobres, una vez más.


* Diputada FG-FpV, presidenta de la Comisión de Educación.

Sobre la criminalización de la juventud y la pobreza. Por Gabriel Merino

En días donde disminuyen los números objetivos de la criminalidad y aumenta la sensación subjetiva de “inseguridad”, hay un debate central que gira en torno a la juventud: la juventud y especialmente los ‘pibes’ –que mediáticamente, más allá del barrio en donde todos somos pibes, significa la juventud pobre— como el sujeto central de la llamada “inseguridad”, como los que producen la criminalidad.

Esta imagen que se construye sobre la juventud, específicamente sobre la juventud de los sectores populares –ya que a la juventud de clase media se la denomina como ‘jóvenes’ y no como ‘pibes’ en el discurso mediático— es un elemento central para construir la imagen de caos e inseguridad en aumento. Se construye la imagen del joven de las fracciones populares como ‘pobre’, ‘drogadicto’, ‘vago’, que no estudia y delinque (roba, mata, etc.) para drogarse, etc., como el protagonista central, como el victimario de la gran ola de inseguridad que azota a los argentinos.

Tres grandes determinaciones convergen en el aumento de la criminalidad, que es muy distinto a “inseguridad”, las cuales se desarrollaron desde el golpe de 1976 con la imposición del proyecto neoliberal en argentina. En primer lugar, en lo económico-social, el proceso de destrucción de la matriz industrial autónoma y el empleo entre 1976-2003, el aumento abismal de la pobreza (del 7% en 1974 a casi 60% en 2001, hoy en un 20%), el aumento de la desigualdad (de una diferencia de 9 veces del el ingreso entre el 10%más rico y el 10% más pobre en 1974 a 39 veces en 2002!, y entre 14 y 22 veces en la actualidad), el desfinanciamiento a la educación y la salud pública, y el achicamiento de la inversión social, entre otros elementos. En segundo lugar, la imposición de ideas y valores neoliberales, de una matriz ideológica individualista, antisolidaria, consumista (el consumo como momento de realización del hombre y como elemento de asignación de un status social), que promueve la “cultura del reviente” (sobre lo cual se asienta el negocio de las adicciones) y el desprecio de la vida humana porque no hay futuro, todo es producto de azar (en vez del esfuerzo) y la salida es individual. Que más lógico que aumenten los delitos contra la propiedad en una sociedad consumista, que pone al consumo irracional como momento de felicidad y referencia social, mientras que las grandes mayorías están sumidas en la pobreza, es decir, imposibilitadas de ser consumidores masivos. En tercer lugar, la exclusión de la participación y de la política de las mayorías, el vaciamiento de las estructuras organizativas en donde el ser humano se siente contenido, puede proyectar un futuro colectivo y transformar su realidad cotidiana. Es decir, la negación de la política como herramienta de transformación y realización de nuestros sueños colectivos.

La realidad cambió a partir de la recuperación parcial del proyecto industrial y de recuperación del empleo, el aumento de la inversión en educación y de la inversión social (cooperativas, asignación universal, programas de desarrollo, etc.), la batalla cultural para instalar los valores del trabajo, la producción y el estado, para fomentar la solidaridad, la cooperación y el pensarse como colectivo, y el retorno de la política como espacio de participación de las mayorías en función de proyectos colectivos que logren la justicia social. Todo esto se tradujo en una baja de la criminalidad. Sin embargo, la batalla entre los proyectos de país contrapuestos no está ganada, quienes impusieron el proyecto neoliberal conservan mucho poder económico, político y cultural. Sigue habiendo grandes injusticias, se sigue reproduciendo las ideas y valores neoliberales y sigue existiendo la política hecha para unos pocos en función de sus beneficios personales.

Y este enfrentamiento entre dos proyectos de país –entre la profundización del proyecto nacional popular y latinoamericano asentado sobre el Estado, la producción y el trabajo, y el retorno del proyecto neoliberal asentado en mercado, las finanzas, los servicios y la matriz exportadora de materias primas— es lo que está en el fondo de la discusión sobre la “inseguridad” y la estigmatización de la juventud de los sectores populares como victimario, como sujeto principal que provoca la “inseguridad” (o mejor dicho la criminalidad) y por lo tanto como objetivo a perseguir y reprimir.

¿Por qué se crea esta imagen y qué produce?

1) Esconde los problemas reales y estructurales, las causas de fondo de la “inseguridad”, ya que implica discutir en profundidad los proyectos estratégicos de país, los procesos históricos y las medidas concretas que surgen de dicha perspectiva.

2) Fragmenta al pueblo en sus dos grandes sectores, los trabajadores incluidos, técnicos y profesionales, y todos los llamados sectores medios, contra las fracciones pobres, los trabajadores en negro, los sectores populares pauperizados y excluidos. Mientras el pueblo se divide el

3) Fomenta las salidas represivas y el “disciplinamiento” social, es decir, legitima la represión que constituye un elemento central para despojar al pueblo de las conquistas logradas en estos años.

4) Fomenta la paranoia y la reclusión individual, en contra del pensamiento reflexivo y colectivo.

5) Excluye a la juventud de la participación y de la política como herramienta de transformación social, anulándola como sujeto político. La historia demuestra que uno de los protagonistas centrales e imprescindibles de todos los procesos de transformación es la juventud, estigmatizarla y ubicarla como objeto de represión es anularla como sujeto de la transformación.

En realidad, en torno a la criminalización de la juventud y la pobreza lo que existe es una línea de acción estratégica, una manipulación político-mediática que es parte fundamental del retorno al proyecto neoliberal. La participación y politización de la juventud es la salida estratégica para romper esta trampa y superar, a su vez, la trampa del progresismo de poner a la juventud (especialmente de las fracciones más postergadas) como meros objetos de asistencia y separadas también del resto de las fracciones que componen el campo del pueblo.

Gabriel Merino: Lic. en Sociología, CIEPE, CISH-UNLP-CONICET, Encuentro Nacional Popular Latinoamericano (ENPL).

viernes, 6 de noviembre de 2009

La juventud repudia los ataques a los referentes y a las organizaciones populares

Declaración de repudio de distintos agrupamientos de juventudes políticas, sociales, sindicales, estudiantiles, ante la persecución política y mediática de los dirigentes sociales populares, la campaña de deslegitimación de las organizaciones sociales y la creación de un clima de desestabilización política.


En las últimas semanas venimos presenciando una intensa campaña de difamación sobre los dirigentes y referentes populares, así como también la instalación política-mediática de un cierto clima de “violencia”, “caos” y “desmadre social”.


Desde las editoriales de ciertos medios de comunicación, sectores políticos y agrupamientos empresariales se pretende reeditar la imagen del “caos” y de desmadre político-social, utilizada sistemáticamente cuando ciertos pescadores necesitan revolver el río para poder pescar. A esta imagen contribuye, como parte de la creación de un nuevo demonio, la figura de la supuesta “violencia armada” a cargo de ejércitos de “piqueteros”, que supuestamente se podrían contar por cientos de miles (dicho sin ninguna prueba); lo que es acompañado por la tremenda intensificación de la embestida contra los dirigentes sociales populares, que tuvo entre sus últimos blancos a la dirigente social Milagro Sala, perteneciente a la organización popular Tupac Amaru (ejemplo nacional de la construcción y militancia para la inclusión social).


El mismo hecho de hablar peyorativamente de “piquetero” y de organizaciones “piqueteras” (convirtiendo dicha palabra en un estigma negativo) en vez de hablar de organizaciones sociales o movimientos sociales tiene el claro fin de golpear sobre estas organizaciones. Llamar por cierta forma de lucha a determinadas organizaciones es una clara manera de deslegitimarlas ya que se oculta lo que verdaderamente son, a quiénes expresan y organizan, y su trabajo constante para cambiar la realidad. Porque lo que se busca es construir la imagen de “piquetero” o de dirigente gremial “violento”, “corrupto”, “vago”, “que moviliza por el pancho y la coca”, etc., para destruir a los actores reales que pelean para distribuir la riqueza a favor de las mayorías.


Por ello, no se les denominaba “piqueteros” a los sectores que cortaron todas las rutas del país en pleno conflicto por la distribución de la renta agraria, sino que se les denominaba como “gente” y “productores rurales” (en muchos casos faltando a la verdad).


Esta persecución contra los dirigentes y organizaciones populares y la gestación de un clima de “desmadre social” tienen como objetivos frenar el avance popular reflejado en las numerosas conquistas políticas y sociales logradas estos últimos años, cristalizadas en políticas de gobierno, que son producto y pueden sostenerse a partir del avance de la organización, la conciencia, la unidad y la movilización del movimiento nacional, en el marco de un contexto histórico favorable, es decir, de un nuevo momento histórico, una nueva oportunidad histórica que permite desarrollar una alternativa al neoliberalismo por parte de los pueblos latinoamericanos.


Como juventud queremos desenmascarar y repudiar enérgicamente las operaciones que pretenden frenar el avance del proyecto nacional, popular y latinoamericano, y producir un clima de desestabilización política para cambiar las relaciones de fuerzas a favor de los sectores económicos monopólicos y su proyecto financiero sojero-exportador excluyente.


Juventud CTA, Encuentro Nacional Popular y Latinoamericano, Federación Juvenil Comunista, Juventud Socialista (prov. Buenos Aires), Juventud de Militancia Social, Juventud Movimiento Evita (Capital), Juventud de Fierro, Juventud de UTE , Corriente Política Enrique Santos Discépolo, JP La Cámpora

lunes, 17 de agosto de 2009

FUTBOL PARA TODOS!! Rebelión en cancha


En la noche del martes, y tras una sesión de más de una hora, 102 clubes afiliados a la Asociación del Fútbol Argentino decidieron por unanimidad cortar las ataduras que lo ligaban a Televisión Satelital Codificada (empresa que monopolizaba los derechos del fútbol).


La negativa de la empresa a coparticipar con las entidades algo más que el magro 3% del rentable negocio en el que estaban asociadas fue el detonante para que luego de 18 años el vínculo entre la empresa, compartida entre el Grupo Clarín y TyC, y la AFA llegara a su fin.


“La AFA tomó esta decisión por incumplimiento de contrato por parte de la empresa TSC y sus asociados. La AFA considera que se la ha perjudicado fuertemente y comenzará a estudiar a partir de mañana (por el miércoles) con sus abogados, los pasos legales a seguir”, anunció el vocero.


Para el beneplácito de millones de hinchas del fútbol, que no tenían acceso al codificado, pasadas las 20:30 horas el vocero de la Asociación (el periodista Cherquis Bialo) dio la esperada conferencia de prensa donde además se anunció el retorno del fútbol para el 21 de agosto con o sin televisión en vivo.También anunció que a partir de ese momento la máxima entidad del fútbol nacional abría sus puertas a nuevas propuestas de negociación para acceder a la televisación de los encuentros que organice.


Cabe aclarar que decisión tomada por la AFA fue respaldada tanto por el ente supremo del fútbol mundial como por centenas de instituciones afiliadas indirectamente a través de las ligas del interior de nuestro país, dando una muestra del masivo rechazo a la mala distribución de los ingresos generados; que con el pasar de los años terminó convirtiendo a la empresa en amo y señor del fútbol y a los clubes en meros esclavos de la actividad.


Tanta diferencia hay hoy entre unos y otros que los clubes eligieron cortar el vínculo pero pidieron protección judicial a la AFA temiendo las absurdas represalias legales que pretenda iniciar el poderoso ex dueño del gol.


Es evidente que el desequilibrio generado en esta redistribución otorgó excesivo poder al Grupo consignatario de los derechos de televisión, que año a año fue creciendo desmesuradamente y como un pacman le comía socios a los clubes para sumarlos al cable (que también es de ellos).


También la empresa se encargaba, desde hace años, de armar los fixtures de los torneos a dedo y según su conveniencia, sin importarle por caso ubicar para la misma fecha un Boca-River en La Boca y un Racing-Independiente a solo 35 cuadras de allí.


Preocupándose de “la violencia” solo y recién en la tapa de su diario al día siguiente.La pelota vuelve a correr, probablemente, el próximo fin de semana. Esperemos que pronto todos podamos disfrutarlo por televisión.


Al menos ya sabemos que los clubes votaron a favor de los hinchas y (se vean en vivo o no) los goles no quedarán depositados en la caja fuerte hasta el domingo a la noche.


Nota de Opinión: "JUVENTUD UNIVERSITARIA PERONISTA"

miércoles, 17 de junio de 2009

Los medios y la campaña electoral Por Luciano Sanguinetti *


Los medios se metieron en la campaña electoral... y la campaña electoral en los medios. ¿Cómo lo hacen? ¿Cómo juegan sus intereses? Luciano Sanguinetti opina sobre la forma como se incluyen los medios en la campaña y acerca de cómo el público genera sus propios recursos de comunicación. Y Carlos De Angelis rescata elementos para reflexionar acerca de la vigencia de la prensa escrita, quiénes la abandonan y quiénes siguen optando por este medio.

Habría que celebrar esta campaña electoral. Y celebrar dos cosas: el trabajo de los medios de comunicación y el trabajo de la gente.
Vayamos por lo primero: los medios. Desde los que se dedican a la información hasta los que hacen entretenimiento.
En realidad, desde la refundada democracia en el ’83 hasta ahora, probablemente nunca fueron más objetivos. Digo, más objetivos en mostrar y demostrar cuáles eran y son sus intereses. Todos.
¿Es malo eso?
No. Lo que no tiene es remedio.
Porque de algún modo sería ingenuo suponer que, como actores políticos en la sociedad, los medios no tienen (y defienden) sus intereses.
Que sus productos sean noticias (es decir, construcciones simbólicas sobre cómo es el mundo y sus avatares cotidianos) no los excomulga del resto de las otras industrias dedicadas a elaborar mercancías que circulan también en este mundo.
¿No habrá que exigirles a esta altura, como al resto de las otras mercancías, un mínimo de calidad?
Sí. Porque nunca antes actuaron de manera más desembozada. Y juegan con fuego.
“Bueno, no es para tanto; no afectan la salud”, nos dirá exculpándose algún empresario periodístico.
¿Pero las sociedades no se enferman también?
Digresión: la semana pasada un diario porteño tituló en su tapa, para referirse a las colas que había en los hospitales: “Gripe A: colapsan servicios médicos y piden cautela”. Enseguida recordé la Alemania de los años ’30, y aquel film genial de Ingmar Bergman, El huevo de la serpiente. Recordé a Orson Welles y su radioteatro sobre la invasión marciana, del ’38, previo a la Segunda Guerra Mundial. Y recordé también que aquí nomás desaparecieron 30.000 personas y apenas si hubo alguna gacetilla que decía “subversivos caen en un enfrentamiento”.
La pregunta es por qué ahora sí y antes no.
Sencillamente porque antes los partidos políticos no eran tan débiles y la gente no estaba tan expuesta a los medios. Más lo segundo que lo primero.
Que una encuesta diera por resultado que un 15 por ciento de los porteños admitiera que “Gran cuñado” tendrá influencia en su decisión electoral no hace más que confirmarlo.
Que en ese mismo programa, Francisco de Narváez reconociera cuánto lo estaba ayudando el programa, cierra el círculo. A confesión de parte, relevo de prueba.
En los Estados Unidos tienen una práctica saludable: los periódicos informan un tiempo antes de las elecciones a qué candidato apoyan. Eso daría a los medios una mayor transparencia. Porque la transparencia no supone desinterés: nadie está ajeno a las disputas y conflictos que hacen la historia.
Quienes dicen actuar por desinterés, en realidad demuestran que creen estar por encima de los demás.
¿Quién puede estar en una democracia por encima de los demás?
Nadie. O en todo caso, sólo aquellos que saben o suponen que sus intereses no deben estar sometidos al escrutinio público.
¿Y la gente?
La gente porque nunca también como antes se involucró tanto políticamente. Y no solo se involucró sino que armó sus propios medios, especialmente las redes, los celulares, las pantallas de YouTube, los blogs, para hacerse sentir y trabajar, por fuera de la estructura monopolizadora de la información que imponen las grandes corporaciones mediáticas.
La blogósfera se llenó de ciberactivistas, de militantes, de ciudadanos preocupados por el país y por los medios, haciendo una suerte de contrainformación permanente.
Nunca como antes el instrumento político fundamental del juego democrático (la comunicación y los medios que la hacen posible) se ha sometido a ese escrutinio público.
Y más, mucho más, los jóvenes y no tan jóvenes.
Pienso: si la globalización fragmenta la sociedad y concentra poder, no hay otro medio para enfrentarla que transparentando el poder y democratizando la sociedad y sus medios.
Todos.

* Docente e investigador de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP.

domingo, 31 de mayo de 2009

¿Y al final, el partido del campo, dónde está? *Por N. Giarracca

Durante el conflicto de campo-gobierno nacional de 2008, mucho se especuló con la posibilidad de que los gremios rurales armaran su propio partido político; intelectuales cercanos al gobierno lo planteaban como el armado de una nueva derecha partidaria.

A casi un año de aquellas especulaciones, y frente a las listas que se presentan el 28 de junio, vale la pena reflexionar sobre el campo en el escenario electoral.


No hace falta demostrar que no hubo “partido del campo” y como siempre los ruralistas se quedaron con modos indirectos de influir en el poder político.


En realidad, durante el paro agrario de 2008 no hubo ningún indicio que condujera a pensar que ese partido se formaría; es decir no había tradición histórica ni presente que mostrara esa resolución.


Los sectores poderosos del campo supieron influir de modos muy diversos en el poder político durante gran parte del siglo XX; por un lado atacaron y desestabilizaron despiadadamente a los gobiernos de períodos democráticos que proponían una política económica que diera lugar a una estructura productiva heterogénea y redistributiva.


Los procesos de industrialización se financiaban vía impuestos a la renta agraria (no a la ganancia sino la sobreganancia generada por la fertilidad de la tierra), y entonces los sectores agrarios de Sociedad Rural Argentina (SRA) y Confederaciones Rurales Argentina (CRA) respondían de modo corporativo y acudían a cualquier recurso para evitar esa situación. Es más, cuando se sentían muy amenazados en esa dirección apoyaban golpes militares de Estado.


Mientras tanto los pequeños y medianos agricultores de la Federación Agraria Argentina (FAA) generalmente corrían la misma suerte que sus aliados industriales de la Confederación General Económica.


En líneas generales el siglo XX marcó esas conductas ondulantes de los agraristas poderosos en coexistencias significativas con etapas de gobiernos militares y democráticos.Esos ciclos de alternancias finalizan con la imposición violenta en su momento fundacional y trágica en el desarrollo posterior en democracia, del denominado modelo neoliberal. Proceso económico hegemonizado por las grandes corporaciones económicas que tienen en el siglo XXI, los recursos naturales como centro de extracción de riqueza y que requirió de un armado previo del andamiaje legal e institucional.


El “agronegocio” (reemplazando la producción de alimentos) fue el primero en instalar su lógica subordinando a sus propios intereses a los productores y grupos agrarios nacionales a través de dispositivos generados mediante políticas públicas, es decir con el apoyo del Estado.


Las corporaciones económicas de cualquier origen nacional son las que tienen en el escenario de hoy la capacidad de desestabilizar a un gobierno democrático que intente una política autónoma y redistributiva; no necesitan un partido político porque apuestan a todos a través de los aportes de campaña y, además, tienen sus socios políticos preferidos dentro de sus negocios.


Un resultado sorprendente de estos cambios del país ha sido el achicamiento de brechas entre la Federación Agraria Argentina y las otrora entidades de gran poder como la SRA y CRA. No obstante ese acercamiento en relación con los intereses económicos, se mantiene todavía una prudente separación en el registro cultural, en lo que en términos clásicos podríamos denominar “culturas de clase”.


De este modo, algunos nostálgicos miembros de la SRA creen que pueden decir públicamente, lo que les viene a la mente. Es lo que se pudo ver y escuchar en el comentado programa Hora clave cuando Hugo Biolcati y Mariano Grondona hicieron alardes de pasadas impunidades con insinuaciones autoritarias en referencias a la fecha de finalización del gobierno.


Pero estos sujetos perdidos en la noche del domingo, sonaron, para decirlo compasivamente, ridículos y sin las consecuencias de antaño.Finalmente, ¿por qué tantas dificultades para comprender estos cambios registrados en el país y tanta insistencia en la idea de procesos “destituyentes” en los que conspirarían los gremios rurales, ahora imaginados en contubernios con todos los partidos del arco opositor?.


A mi juicio es el modo de intentar producir una realidad que sea funcional a determinados posicionamientos políticos frente al “kirchnerismo”. La fuerte e irrefutable imagen de la Presidenta con corporaciones mineras y gobernadores provinciales aliados así como el veto a la Ley de Glaciares, la posición del ministro de Ciencia frente a las denuncias sobre el agroquímico de la Monsanto, etc., no resultan compatibles con la caracterización de “gobierno progresista” que circula por estos grupos de la cultura. Entonces se construye un “opositor” despiadado en los cuerpos de estos sectores agrarios que supieron serlo en el pasado pero que ahora, aunque quisieran, no tienen capacidad ni condiciones objetivas para repetirlo.


El retroceso electoral del gobierno será mínimo pues el aparato del justicialismo es una poderosa máquina de recoger votos positivamente emitidos (esa vieja y desgastada política) y por ahora, está en manos del Gobierno.


Afuera hacen colas los que quieren simplemente reemplazarlo y algunos otros que aún creen sinceramente en el poder de cambio del perimido sistema de representación. El campo de la Mesa de Enlace circula por todos lados para negociar sus ganancias sin partido propio.


*(Profesora Titular de Sociología Rural. Instituto Gino Germani. UBA)

sábado, 30 de mayo de 2009

A 40 AÑOS DE UN HITO POLÍTICO SOCIAL DE NUESTRA HISTORIA - Rosariazo-Cordobazo-Rosariazo

Hace 40 años, en el año 1969, se produjo un Hito Político Social del proceso de construcción insurreccional popular que tuvo como lugares neurálgicos a la ciudad de Rosario y a la ciudad de Córdoba, y se sintetiza en la tríada de hechos Rosariazo-Cordobazo-Rosariazo.

Este “golpe de los excluidos”, este alzamiento de los obreros, los estudiantes, los profesionales y los pequeños y medianos empresarios industriales, vino a dar por tierra la utopía de la aristocracia financiera y de las empresas multinacionales de destruir el tejido productivo y social nacional, destruir el entramado de organizaciones que lo sostenía, e imponer su proyecto privatista y excluyente mediante el disciplinamiento del pueblo través de la represión en manos de la dictadura militar de Onganía y Krieger Vasena.


Las huelgas políticas de masas de 1969 nos enseñan que la alianza estratégica para llevar adelante un proceso de transformación nacional y social en la Argentina es entre el movimiento obrero y el movimiento estudiantil, en conjunto con los trabajadores profesionales y técnicos, ocupados y desocupados, el pequeño y mediano empresariado nacional, el cooperativismo, los pequeños productores.


Esta alianza estratégica del movimiento obrero y el movimiento estudiantil, y ese sujeto histórico sintetizado como pueblo, derrotó las represiones y provocaciones del régimen que tuvo entre sus páginas más oscuras el asesinato del estudiante Cabral en Corrientes y del estudiante-obrero Bello en Rosario.


A las provocaciones para dividir al pueblo, para que ciertos sectores tomen los caminos fáciles, para exaltar cierto vanguardismo infantil que rompe con los tiempos de las mayorías, el pueblo respondió con unidad, organización, solidaridad, inteligencia y lucha.


Esto permitió responder a la represión y a la provocación de la dictadura en función de los intereses de los grandes grupos económicos concentrados, con una gesta histórica que retomó el camino de la construcción del proyecto nacional, popular y latinoamericano y recreó una nueva síntesis histórica, terminando con la proscripción, la dictadura de la aristocracia financiera y los planes de “modernización excluyente”.


En esta nueva oportunidad histórica que vivimos, en esta nueva hora americana, es central reconstruir la alianza estratégica movimiento obrero-movimiento estudiantil, y profundizar los grados de organización popular hacia la conformación de una nueva síntesis histórica.


Sólo de esta manera podremos profundizar el proceso de transformación nacional popular y latinoamericano, defender las conquistas que obtuvimos a los largo de estos años de lucha, retomar banderas olvidadas y derechos sociales aplastados a partir de la dictadura de 1976 y la destrucción de los 90’, y hacer frente a las provocaciones y operaciones de los que quieren dividirnos para llevarnos nuevamente al proyecto de la miseria, la pobreza y la exclusión.


Sec. de Relaciones Internacionales de la FUA Sec. de Extensión de la OCLAEMILES

martes, 5 de mayo de 2009

Carta de Silvio Rodríguez Domínguez

La Habana, 3 de mayo de 2009.

Admirado y querido Maestro Pete Seeger:

En estos momentos se está celebrando el concierto de homenaje que decenas de cantores justamente te ofrecen.


Pasan por mi mente algunas de las veces que tuve el privilegio de disfrutar de tu talento seductor de multitudes. Así te recuerdo en La Habana, cantando solidario junto al Grupo de Experimentación Sonora; así te recuerdo en aquella gira dedicada a Víctor Jara, por varias ciudades de Italia; y así también revivo aquella helada noche de febrero de 1980 en que respondiendo a tu llamado viajamos desde Nueva York hasta Poughkeepsie y te escuchamos “Snow, Snow”, obra maestra de quien se hizo preguntas ante un paisaje invernal.



Traté de volver a estar contigo hoy, pero, como bien sabes, no me dejaron llegar los que no quieren que los Estados Unidos y Cuba se junten, se canten, se hablen, se entiendan. Son los que piensan que el mundo se divide en poderosos y en débiles; los que sólo aprecian a los que son ricos y fuertes. Son los que no nos perdonan que aún siendo pequeños hayamos decidido vivir de pie.




La realidad grita que cada vez deben ser menos estos brutos, pero de alguna forma esa minoría todavía impera y manda. Algunos de ellos vieron un peligro en que nos encontráramos y que un simple acto de fraternidad simbolizara a dos pueblos vecinos que pueden coincidir en canciones y afectos.


Pero no solo yo, querido Pete: todo mi digno y sin dudas mejorable país te admira, te respeta y celebra tus honorables nueve décadas defensoras de la justicia social, la paz y la cultura.


Aquí nadie te ve como un peligro sino como un extraordinario amigo que no nos dejan abrazar con la libertad que quisiéramos. Por eso, más que yo, toda esta Cuba que te quiere, bloqueada todavía por los abusadores, está a tu lado ahora cantando tu profética We Shall Overcome y nuestra martiana Guantanamera.


Un beso para Toshi y un fuerte abrazo para ti de

Silvio Rodríguez Domínguez

martes, 28 de abril de 2009

Contacto Universitario: nuevo horario


NUEVO HORARIO DE CONTACTO UNIVERSITARIO - LUNES A VIERNES DE 15:00 A 16:00 POR AM 1390 - RADIO UNIVERSIDAD DE LA PLATA - CONDUCCION: CARLOS M. CARRIZO - PRODUCCION: ARIEL IZURIETA - IVAN TORTORELLA

Kirchner, Clarín y la Ley de Radiodifusión


Por Damian Toschi
Lic. Comunicación Social (UNLP)


El gobierno nacional, entendiendo que constituye una “vieja deuda de la democracia”, puso en el tapete la discusión sobre una nueva ley de radiodifusión. El anteproyecto oficial de Servicios de Comunicación Audiovisual, debatido por estas horas en múltiples foros a lo largo y ancho del país, tiene por objeto reemplazar la dictatorial ley 22.285 que lleva la firma de Videla y está vigente desde 1980.


Coincidiendo en la imperiosa necesidad ética, moral, ideológica y legal de contar con un nuevo articulado que regule la actividad de los medios de comunicación, se adecué a los cambios tecnológicos y los desafíos de las telecomunicaciones en pleno siglo XXI y garantice la libertad de prensa y expresión, es necesario hacer algunas consideraciones.


En primer lugar, la problemática sobre el rol de los medios y el Estado se da en un contexto político signado por elementos extremadamente influyentes: el sobreactuado enfrentamiento entre el Grupo Clarín y la Casa Rosada y la contienda electoral del 28 de junio. Para entender el primer punto hay que ir hacia atrás.


Tras la negativa del gobierno de Raúl Alfonsín, en 1989, Carlos Menem derogó el artículo 45 de la Ley de Radiodifusión, abriendo paso a la formación de los multimedios tal como los conocemos hoy.


En 2002, durante su presidencia provisional, Eduardo Duhalde benefició a Clarín con la pesificación de sus deudas y la sanción de la “Ley de Bienes Culturales”. En 2005, Néstor Kirchner, a través del decreto 527, extendió por 10 años las licencias a los medios, avalando con su firma los monopolios informativos.


En consecuencia, hay razones para pensar que el gobierno utiliza la futura ley como elemento de presión política. Esto se debe, sin duda alguna, a la posición asumida por la empresa en el marco del conflicto agropecuario. Del mismo modo, el holding de Ernestina Noble se vale de la información para cargar abiertamente contra el poder central y cristalizar así su posición editorial.


Sin embargo, teniendo en cuenta la lógica de acumulación de poder y la historia de los contendientes, no resulta descabellado pensar que la futura ley, más allá del las arengas parlamentarias y las modificaciones que logre introducir la oposición al proyecto del Ejecutivo, reflejará un pacto entre las partes.


Sin dejar de reconocer el saludable choque de intereses que esta circunstancia genera, debatir cuestiones medulares y de largo aliento en tiempos electorales, lejos de garantizar un marco de distensión y no especulación de los actores en disputa, transforma la discusión en una riña mezquina y electoralista.


En cuanto al sistema de medios en particular, la nueva ley no debe abordarse de manera aislada. Para potenciar su capacidad regulatoria y garantizar el derecho humano universal de recibir, difundir e investigar informaciones y opiniones, tal cual lo establece la Convención Americana de Derechos Humanos, la iniciativa debe ir acompañada de una serie normas complementarias: la Ley de Pauta Oficial y la de Acceso a la Información.


Sólo así se dotará a la sociedad y a los medios de comunicación de un plexo normativo integral. Por otra parte, el proyecto oficial, si bien tiene elementos positivos, presenta falencias significativas. Desde el punto de vista de la técnica legislativa, es excesivamente extenso – 146 artículos – y, en ocasiones, plantea meras expresiones de deseo.


Al mismo tiempo, contiene disposiciones cuestionables: la creación, conforme al artículo 10, de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual en la órbita de la Secretaria de Medios de la Nación, dependiente de la Jefatura de Gabinete de Ministros.


Este hecho, sumado a que tres de los cinco miembros del directorio del ente serán designados directamente por el Poder Ejecutivo - Artículo 14 - , deja en claro el férreo control gubernamental sobre un organismo que debe gozar de autarquía.


El artículo 18, en tanto, crea la Comisión Bicameral de Promoción y Seguimiento de la Comunicación Audiovisual. Este cuerpo legislativo, de carácter permanente, no tiene capacidad o facultades de control sobre la Autoridad Federal.


En cuanto a las licencias, se establece que las mismas serán aprobadas por el Poder Ejecutivo Nacional – Artículo 29 - y la renovación será cada dos años basándose en criterios de “Idoneidad, experiencia y arraigo, exclusivamente” del solicitante, pero no indica cuáles son los parámetros que se utilizarán para medir dichos requisitos.


Así las cosas, Kirchner, Clarín y la coyuntura se entrelazan y no permiten ver con claridad los alcances y consecuencias de una ley fundamental que, como tal, no puede ni debe ser la resultante de una disputa circunstancial entre el gobierno y un medio de comunicación.

miércoles, 8 de abril de 2009

"Tenemos libertad pero nos falta igualdad” Por Raúl Alfonsín


Por: Raúl Alfonsín, ex presidente de la Nación Especial para CIPPECEC


10 de diciembre de 1983, en mi primer mensaje ante el Congreso de la Nación como Presidente convoqué a todos los argentinos a una tarea común para constituir la unión nacional.


En un país como la Argentina, donde se sucedieron las dictaduras por más de medio siglo, que venía de sufrir violaciones masivas a los derechos humanos por obra de la acción del propio Estado, el pensamiento autoritario y la anomia colectiva habían echado raíces muy profundas.


Se trataba entonces de reforzar la valoración social sobre la importancia de los derechos humanos, del respeto al Estado de Derecho, de la tolerancia ideológica.


La política implica diferencias, existencia de adversarios políticos, esto es totalmente cierto. Pero la política no es solamente conflicto, también es construcción. Y la democracia necesita más especialistas en el arte de la asociación política.


Los partidos políticos son excelentes mediadores entre la sociedad, los intereses sectoriales y el Estado y desde esa perspectiva hemos señalado que lo que más nos preocupa es el debilitamiento de los partidos políticos y la dificultad para construir un sistema de partidos moderno que permita sostener consensos básicos. No será posible resistir la cantidad de presiones que estamos sufriendo y sufriremos, si no hay una generalizada voluntad nacional al servicio de lo que debieran ser las más importantes políticas de Estado expresada en la existencia de partidos políticos claros y distintos, renovados y fuertes, representativos de las corrientes de opinión que se expresan en nuestra sociedad.


El proceso de democratización en Latinoamérica iniciado hace ya más de dos décadas ha sido muy beneficioso porque liberó a los pueblos de tiranías intolerantes y arbitrarias. No podemos dejar de reconocer que la libertad conquistada ha sido uno de los grandes logros obtenidos a fines del siglo pasado.


Hemos progresado, y es importante reconocerlo. Pero también es ineludible que nos preguntemos: este progreso ¿a quiénes benefició, a cuántos alcanzó? Reservado para una minoría de grandes empresarios, terratenientes y grupos monopólicos este progreso no alcanzó a más de dos tercios de la población de Latinoamérica, inmersa en la desesperación del hambre, la falta de educación, de salud y de vivienda.


En condiciones de marginación que nunca habíamos imaginado millones de habitantes de nuestros países carecen de los más elementales derechos humanos. Hoy, es duro decirlo, la libertad es un beneficio del que disfrutamos los que no tenemos hambre, los que podemos enviar a nuestros hijos a las escuelas y universidades, los que podemos dormir en una casa sin temor al frío o la lluvia. Siempre repito que la democracia sólo puede construirse con hombres democráticos, y que es absurdo formar ciudadanos democráticos cuando están sumidos en la desesperación.


No podemos, pues, contentarnos con haber obtenido el derecho al libre sufragio y el respeto a la libertad de expresión, antes negada por las dictaduras militares. No alcanzan esas valiosas conquistas para tranquilizar nuestras conciencias personales. ¿Cómo abordar, entonces, un problema tan complejo?


Por lo pronto, creo que es necesario encarar políticas públicas en forma mancomunada entre los países de la región para combatir el flagelo de la pobreza, puesto que difícilmente una Nación pueda, por sí sola, alcanzar la equidad si está rodeada por Naciones hermanas sumidas en la miseria.


Democracia es vigencia de la libertad y los derechos pero también existencia de igualdad de oportunidades y distribución equitativa de la riqueza, los beneficios y las cargas sociales: tenemos libertad pero nos falta la igualdad.


Tenemos una democracia real, tangible, pero coja e incompleta y, por lo tanto, insatisfactoria: es una democracia que no ha cumplido aun con algunos de sus principios fundamentales, que no ha construido aun un piso sólido que albergue e incluya a los desamparados y excluidos.


Y no ha podido, tampoco aun, a través del tiempo y de distintos gobiernos, construir puentes firmes que atraviesen la dramática fractura social provocada por la aplicación e imposición de modelos socioeconómicos insolidarios y políticas regresivas.Aspiro a que poco a poco vayamos encontrando la senda que nos lleve a construir una Nación en donde la equidad sea un valor tan sagrado, tan fundamental, como la misma libertad.


*El artículo fue publicado en: Agenda pública a 25 años de democracia, una publicación de CIPPEC de diciembre de 2008.

La nota también fue distribuida entre la gente que se acercó al Congreso de la Nación a despedir los restos de Raúl Alfonsín.

miércoles, 7 de enero de 2009

La llamada crisis financiera global

El disparador de la crisis financiera fue la decisión de la Reserva Federal –Banco Central de EEUU- de subir la tasa de interés del 1% a 5,25%. La Tasa de interés que fija la Autoridad político monetaria de EEUU –FED- subió al 5,25% en junio de 2006 - septiembre de 2007.


Esta política de tasas de interés pinchó la burbuja hipotecaria (elevados precios de las viviendas y sobre-endeudamiento de los propietarios), que fue posible estructuralmente por la política de tasas de interés bajas (1%) de la Reserva Federal conducida por Alan Greenspan, amo y señor de Wall Street y las finanzas globales angloamericanas. Las tasas tan bajas inhibieron aun más el ahorro (-0,5% en 2004) y generó un apalancamiento impresionante al consumo manteniendo a la economía norteamericana en fuerte crecimiento y favoreciendo, por otro lado, la hiper-especulación financiera. Esto se produjo en una sociedad que culturalmente vive del crédito (85%) y es inducida al consumo compulsivo irracional por la Visión Neoliberal dominante desde 1982, que la caída del Muro de Berlín de 1989 y el consenso de Washington potenciaron sin freno.

Política económica, lucha y correlación de fuerzas


Toda crisis económica en el capitalismo es producto de la concurrencia, es decir, de la lucha entre capitales para triunfar en la guerra comercial. Esto es algo elemental pero nunca se dice cuando las catástrofes económicas sobrevienen. Por ello además son cíclicas, siempre vuelven a acontecer en diferentes magnitudes. Salvo que creamos que su repetición es obra de la divinidad, que castiga cada determinada cantidad de tiempo a los hombres, las crisis económicas se dan como producto de la agudización de la guerra comercial. Guerra comercial que es a la vez lucha política y, muchas veces, lucha militar.



En este sentido, la “caída” en febrero de 2006 de Alan Greenspan del timón de la Reserva Federal y la asunción de Ben Bernanke, quien viene a modificar la política del Banco Central Norteamericano, haciéndose eco de los pedidos de algunos Capitales Financieros (por lo general le llaman bancos) que estaban excluidos de las decisiones de la Reserva, forma parte de esta lucha entre capitales en el centro del poder mundial. Además, ese mismo año sube Henry Paulson –máximo ejecutivo de la banca de inversión Goldman Sachs- al frente del Tesoro (ministerio de economía).

Esto indica que otro grupo de actores financieros logra imponer sus intereses para ser parte en las decisiones político-monetarias, lo cual señala que hay un cambio en la correlación de fuerzas entre fracciones financieras en el núcleo del poder financiero global.

Esta nueva correlación de fuerzas se traduce en una tasa de interés al 5,25%, la cual se mantiene por un tiempo “llamativamente” elevada a pesar de la quiebra de dos fondos de la banca de inversión Bears Stearn (julio 2007). A partir de aquí se habla de “crisis financiera”, que se acelera y profundiza al hacer estallar la burbuja inmobiliaria, negocio controlado principalmente por la fracción de capital financiero angloamericano (las grandes redes financieras globales).


La caída del Lehman Brothers, crisis y transición

Ahora bien, la acción que define, profundiza y generaliza la crisis financiera es la decisión de Henry Paulson (Secretario del Tesoro, equivalente a Ministro de Economía en nuestro país) de dejar caer el 15 de septiembre de 2008 al Lehman Brothers, una de las mayores bancas financieras de inversión y parte de la red del Citigroup (donde tenía 138.000 millones de dólares).

La caída del Lehman paralizó el sistema financiero global, “rompió la moneda” y acabó con el crédito, dijeron desde adentro.

En este contexto, Paulson lleva adelante el plan de la línea de intereses financiera americana, que contiene dos objetivos fundamentales:

1- la eliminación de la banca de inversión creada y controlada por la Red Angloamericana como instrumento financiero y

2- la disposición de 700.000 millones de dólares para comprar activos tóxicos –deuda mala o incobrable- de las entidades financieras, favoreciendo determinado proceso de centralización, es decir adquisiciones por parte del JPMorgan y el Bank of America.

Como contraofensiva al Plan de Paulson, se despliega otro plan desde el cerebro del sistema financiero mundial, Londres, para estabilizar y salvar sistémicamente las finanzas globales. Gordon Brown, el Primer Ministro Británico, ligado al grupo financiero Lloyd’s TBS, fue su portavoz.

En este escenario, el gobierno de EEUU también debe adoptar, muy a su pesar, la medida de la nacionalización parcial de la banca (sin derecho a lugar en el directorio), ya que de lo contrario la crisis se profundizaría particularmente en territorio estadounidense, quedando relativamente aislado del resto del mundo.

La caída del Lehman Brothers guarda relación con la necesidad de ir directamente y frontalmente por la destrucción de la banca de inversión angloamericana y desarticular la Red financiera global. Con la caída del Lehman el principal damnificado es el Citigroup, la mayor red financiera global hasta la crisis, quedando en mejor posición las redes financieras globales con base en Londres: el HSBC y el Lloyd´s.


La nueva forma de capital: la Red Financiera Global

A partir de 1967-73 una nueva forma de capital financiero empieza a desarrollarse, se consolida hacia 1982 e inicia el camino para volverse dominante en 1988-91.



Esta es la nueva forma de capital, la del capital financiero global organizado como Red financiera que monopoliza el conocimiento estratégico y el capital dinero. Esta forma de capital hace al tercer momento del capital financiero. Primero fue su forma internacionalizada de capital dinero a préstamo, luego la forma de la corporación multinacional que controla activos físicos en múltiples países, y ahora la forma de Red Financiera Global que supera a los países como territorialidad social.

La fracción de capital más avanzada y dinámica a nivel mundial la constituyen las redes financieras transnacionales angloamericanas [Citigroup, HSBC – Lloyd’s - Banca Rothschild & sons], que conforman la Red Imperialista Global.

A esto se le opone, agudizando día a día su enfrentamiento en los distintos planos de lo social, la fracción retrasada: el capital financiero transnacional americano (JP Morgan, Bank of American, Goldman Sachs), cuyo viejo imperialismo de país central, va desarrollando comportamientos fascistas, es decir, disciplinamiento mediante el miedo, el terror y la represión, apelando fundamentalmente a la fuerza militar-policial, para librar el enfrentamiento por la configuración de un nuevo orden mundial.

En esta guerra financiera, más allá de otros actores internacionales que aquí excluimos, vemos el accionar de la fracción retrasada de capital, que tiene la imperiosa necesidad de mantener a EEUU como único polo de poder mundial y al dólar como moneda hegemónica. Estos intereses expresados en el partido republicano y particularmente en el gobierno de George W. Bush, debilitan fuertemente a las redes financieras globales angloamericanas antes de entregar el poder a los demócratas.

La crisis financiera, como POLITICA de golpe de estado usando armas propias del MERCADO financiero, al mismo tiempo que debilitó al Citigroup, fortaleció al JP Morgan/Bank of América, y en el desarrollo del proceso de fortalecimiento del JPMorgan/BofAmerica emerge la respuesta desde Londres con el primer ministro Gordon Brown a la cabeza junto con el HSBC, el Lloyd´s y la vieja casa de las finanzas imperiales, los Rothschild & sons.

Bajo una situación de empate en el núcleo de poder mundial cambian los actores y el orden en los polos principales del enfrentamiento: JPMorgan/BofAmerica vs HSBC/Rothschild.


Las enseñanzas de las Grandes Crisis Financieras

La primera gran crisis se inicia en 1890/3, da nacimiento al Capital Financiero Internacional, y termina en el tratado de Versalles en 1919, 26/29 años después y Guerra Mundial mediante. En este tiempo se abrieron los espacios de oportunidad para los procesos de liberación nacional democrático-sociales de los pueblos y naciones oprimidas.



La crisis que provoca la lucha inter-imperialista resquebraja la hegemonía de las fuerzas dominantes, debilita a los contrincantes en pugna, produce una “crisis en las alturas” y abre la oportunidad histórica para los pueblos y naciones oprimidas por los imperios.
La segunda gran crisis se inicia en 1929/32 y se cierra en el tratado de Bretton Woods en septiembre de 1944/46, 12/15 años después. La guerra comercial de los años 30’ deviene en lucha militar y en Guerra Mundial a partir del 39’.



La gran crisis que transitamos en la actualidad abre el tiempo de profundización de las luchas ínter-imperialistas y, al mismo tiempo, la Oportunidad Histórica para los pueblos y naciones del SUR. Los actores financieros con sus medios de comunicación y sus aliados locales intentan imponer la crisis y fomentar un clima de que “todo se viene abajo”, como sucede en los países dominados por las redes financieras. Sin embargo, las fuerzas nacionales de Nuestra América observan este momento, a través de las enseñanzas históricas, como una inmejorable Oportunidad para construir los proyectos de integración autónoma y emancipación definitiva.



[1] Este articulo forma parte del proyecto de investigación en curso acerca de los cambios
estructurales que produce y forma parte la Crisis Financiera Global de 2007/8.
[2] CIEPE –Centro de Investigaciones en Política y Economía.



Autores: Lic. Walter Formento
Dr. Adriana Riss
Lic. Gabriel Merino

Noviembre-Diciembre de 2008.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Al final del primer año de gobierno

La continuidad de "un neodesarrollismo módicamente redistribucionista", la magnitud de las resistencias y el carácter conflictivo de la república. La tensa relación con los medios de comunicación.

La república como batalla
Por Eduardo Rinesi *

Las líneas rectoras del primer año de gobierno de Cristina Fernández de Kirchner no han sido diferentes de las que hace doce meses podía esperarse que lo tutelaran, ni de las que habían presidido la gestión anterior, de la que la actual se reclama sucesora. Y tanto las grandes decisiones adoptadas durante este período (desde el fallido intento de modificar el régimen de retenciones a las exportaciones agrarias hasta la exitosa reestatización del sistema previsional), como una cantidad de otras medidas menos espectaculares (desde la inadvertida pero fundamental regularización de la situación laboral, social y jubilatoria de las empleadas domésticas hasta los "paquetes" antirrecesivos anunciados estos días), están claramente inspiradas en esas esperables líneas directrices: las de un neodesarrollismo módicamente redistribucionista, empeñado en favorecer el crecimiento de la actividad económica sobre la base del aumento del consumo de los sectores populares. Lo que sin duda era menos previsible era la magnitud que alcanzarían las protestas de los grupos (eventualmente) afectados por alguna de estas medidas, así como el apoyo social y mediático que encontrarían estas reprobaciones, que en la primera mitad del año en curso obligaron al Gobierno a jugar un juego que no formaba parte de sus planes en un escenario igualmente inesperado.
Que no dejaba de recordar, por cierto, algunos otros escenarios que la política argentina había conocido y transitado no tanto tiempo atrás. Así, en los discursos oficiales de los primeros meses de este año se podían oír, juntas, las viejas palabras de la tradición populista más resuelta (se ha dicho: la de Evita o el primer Perón), en la que corresponde inscribir, con todos los matices que se quiera, el fenómeno kirchnerista, y la defensa (típicamente liberal, y que en los años recientes encarnó paradigmáticamente el alfonsinismo) de la necesaria primacía de "los representantes del pueblo", que "deliberan y gobiernan" en su nombre, sobre las dirigencias de corporaciones que ese discurso político liberal presenta como mezquinas, particularistas y antidemocráticas. No llama la atención que, terminado el conflicto con el sedicente "campo", el primer presidente del actual ciclo constitucional haya elegido, antes que prodigar las fotografías con los cabecillas de los grupos cuyos intereses defendió su partido en la tribuna, la calle y el Congreso, marchar ritualmente a oír el zalamero elogio presidencial a su figura en la Casa de Gobierno: el viejo caudillo radical sabe bien que en todo ese conflicto sus antiguos argumentos habían estado del lado del gobierno, aunque sus correligionarios (y acaso él mismo) hayan estado del lado de la dirigencia campera.
Menos razones (y menos entusiasmo) tuvieron éste y otros sectores de la oposición para enfrentar el desde todo punto de vista razonable proceder gubernamental frente al infame negocio de las AFJP. Las torpes protestas en defensa de la propiedad privada y las necias denuncias de la presunta voracidad fiscal del equipo gobernante se estrellaron contra la comprensión mayoritaria de la justicia de la iniciativa oficial. Queda sin embargo, después de la aprobación parlamentaria de esa iniciativa, la sensación un tanto amarga de que este gobierno sigue siendo mejor que lo que consigue explicar que es, y que la sociedad argentina ha vuelto a perder –por falta de buenos argumentos en defensa de las políticas públicas oficiales, buenos argumentos que es responsabilidad del Gobierno que promueve esas políticas ofrecer y poner a circular– la ocasión de tener una buena e importante discusión. Que no era (que no debía ser) la discusión acerca de si el Estado puede o debe gestionar mejor que los grupos privados de inversión el dinero de "la gente", sino la discusión acerca de si el sistema jubilatorio de un país es y debe ser un sistema de solidaridad intergeneracional, garantizado por medio de un Estado democráticamente organizado, o –como quiso hacer de él el fanatismo empresarial de la década pasada– una colección de planes de ahorro previo.
Es necesario, para este gobierno y para el futuro de nuestra democracia, promover estas discusiones sobre los temas que la gestión CFK ha puesto, bien o mal, en la "agenda" actual de los debates. Y no hablo sólo del tema del Estado, su naturaleza y sus funciones (tema que, en efecto, ha estado durante demasiado tiempo ausente tanto de las disputas públicas como de las querellas académicas, y que hoy es más imperioso que nunca retomar), sino también del tema de la república, que el Gobierno haría bien en no regalarle a una oposición política y mediática que tiende a pensar esa palabra como el nombre, pasteurizado e inocuo, de un conjunto de buenos modales administrativos, y en pensar en cambio en la línea en que lo hicieron los grandes autores republicanos del pasado. Que sabían que hay república porque hay una cosa pública, un espacio o un campo que es de todos y que es preciso defender, pero también que ese campo común es, necesariamente, un campo de batalla, porque los distintos sectores que lo integran tienen, de hecho, intereses contrapuestos, y porque hacer política en una república es, inevitablemente, afectar algunos de esos intereses. Que no hay república sin conflicto. Que el conflicto no es el producto del carácter más o menos pendenciero de éste o aquel gobernante, sino lo que caracteriza, fortalece y vivifica a toda sociedad.

* Politólogo, director del Instituto del Desarrollo Humano de la Universidad Nacional de General Sarmiento.

miércoles, 30 de julio de 2008

Medios y fines - Por Diego Pérez *

El gobierno nacional decidió relanzar el debate sobre la ley de radiodifusión. El proyecto de ley será enviado al Congreso en las próximas semanas. Aquí se presentan dos opiniones complementarias que apuntan a cuestiones que deben tenerse en cuenta en la discusión sobre la nueva norma.

Los últimos acontecimientos políticos de la Argentina lo confirman una vez más: los medios de comunicación en esta etapa de la sociedad han quebrado definitivamente el sistema de representación en el que estaba asentada la acción política, tal cual la hemos conocido desde los clásicos hasta no hace mucho tiempo.

El poder político-institucional en este contexto se torna extremadamente volátil y efímero, sujeto a las mediciones del minuto a minuto, mientras que los medios masivos de comunicación –y en especial la televisión– adquieren un enorme peso simbólico y efectivo a la hora de construir los escenarios cotidianos basados en la firme práctica del mercadeo.


Para intentar contrarrestar, o supuestamente poner de su lado, a los medios privados, los gobiernos continúan pactando, haciendo concesiones o tratando de cooptarlos con jugosas pautas publicitarias. Esta política, dictada por la supuesta conveniencia, la connivencia o por el miedo, ha implicado siempre dejar de ejercer la potestad del Estado de abrir el espacio público al conjunto de la sociedad. Ya no sólo se trata de la libertad de formar empresas editoriales o de prensa, esto es una condición necesaria pero no suficiente para una democracia real. Se trata de no entregar la convivencia de la sociedad al mercado.


Los medios tienen sus propios parlamentos, sus propios discursos políticos, sus propios líderes de opinión y sus propias tribunas. ¿Está mal que así sea? De ninguna manera. Lo que es absolutamente inverosímil es que cualquier gobierno popular que aspira a representar el interés colectivo de manera democrática no construya en el Estado un sistema de medios públicos muy fuerte. ¿Qué tan fuerte? Tan fuerte como un Parlamento democrático y plural, tan fuerte como una Justicia independiente, tan fuerte como una economía sólida y distributiva. Pero ¡atención!, hoy ya no se puede construir un Parlamento sólido, una Justicia independiente y una economía social sin contar con las voces plurales de las mayorías (y minorías) no moduladas por los medios del mercado. Este debate, el del fortalecimiento de los medios públicos –juntamente con una nueva ley de radiodifusión– es el que se debe profundizar hoy en la Argentina y no –a mi juicio– un innecesario observatorio de medios, de opacas funciones.


Cualquier gobierno legítimo y popular, que aspire a gobernar a un país tan diverso, a una sociedad tan compleja como la Argentina, necesita construir un Estado democrático y eficaz. Esto implica una red de medios públicos altamente calificada, con los mejores profesionales y con una tecnología adecuada (el canal Encuentro es una excelente muestra de que esto es posible aunque en otra escala y tareas). Pero por sobre todas las cuestiones necesita un sistema de medios públicos que no esté al servicio de un gobierno en particular. Un sistema administrado por consenso entre sectores sociales, profesionales del periodismo, de la comunicación, de las artes, de las organizaciones no gubernamentales, las universidades, el Parlamento, etcétera.
Un sistema que capacite y promueva nuevas formas de comunicación, que salga a disputar la agenda con los demás actores privados en el escenario social.


No podríamos pensar un Estado democrático si los diputados y senadores fueran elegidos por ser representantes de empresas o grupos económicos o los jueces fueran electos por su éxito en los negocios. ¿Por qué debemos pensar que los directivos y dueños de los medios de comunicación privados deberían ser los garantes de una comunicación democrática y plural?¿No les estaremos pidiendo demasiado?


Un Estado ausente en esta materia significa –como ha pasado con la educación, los transportes, la energía, la salud en la década de los ’90– dejar en manos del “mercado” el escenario de la convivencia de un país, o lo que es lo mismo, un acta de defunción de la democracia social y una ayuda invalorable para los que pregonan una democracia a control remoto.


* Periodista. Maestrando UNLP/Unpsjb
Fuente: Página/ 12.

martes, 29 de julio de 2008

“Gobierno” no se opone a “campo”. Por Raúl Barreiros *

El cuadro semiótico es la estructura de la significación. Se funda en la negación y la aserción, y muestra la relación de presupuesto recíproca que los términos de un mismo eje semántico mantienen, no en su esencia, sino en las relaciones que contraen: “masculino” sólo tiene sentido en relación con “femenino” y recíprocamente.

Veamos un ejemplo de opuestos perfectos: “masculino” es negado y obtenemos “no masculino”, que da por relación “femenino”; si a su vez “femenino” es negado obtenemos “no femenino”, que da por relación “masculino”.


La oposición “campo” vs. “gobierno” le pone nombre al conflicto que, narrado a través de los medios, agitó los ánimos bucólicos y revela su error ya que junta dos elementos que no se oponen: “campo” no se opone a “gobierno”. Por lo tanto, o señala un conflicto que no existe o que una de las partes se esconde detrás de un nombre que no le pertenece.


Por medio del cuadro semiótico, la “ciudad” se nos presenta como la verdadera oposición de “campo”, como dos lugares que tienen historia aquí (la frase “la ciudad y el campo” abre 12.500.000 de sitios en Google). Al negar “campo” obtenemos “no campo” y por relación da “ciudad”, cuya negación, “no ciudad”, por relación da “campo”.


En la palabra “campo”, su territorio semántico y su imaginario contienen otros significados asociados por la cultura: naturaleza, ingenuidad, sencillez y sabiduría. A la “ciudad”, que es el lugar donde está el “gobierno”, le corresponden estos otros significados: artificialidad, astucia, complejidad y educación. Y, por contigüidad geográfica y metonímica, a los gobiernos también.


El término “actante” designa al participante (persona, animal o cosa) en una narración. En este caso, el actante “campo”, máscara de grupo económico- agrícola, ha representado su disfraz a la perfección, se ha arrogado la representación de la ingenuidad: “Nosotros no entendemos de leyes”. De la sencillez: “Esto es fácil, no lo quieren ver”. Y de la sabiduría: “Si deciden otra cosa, está mal”.


Los gobiernos progresistas proceden sin agilidad ante los conflictos, pues están atados a ciertos protocolos de legalidad que los medios se obstinan en llamar burocracia. Esto es porque nunca se permiten coincidir con los que gobiernan, dado que el mote de “oficialista” causa tal grima y escozor que debiera ser tomado por el opuesto perfecto de “periodista”. El sambenito de “oficialista” rompe un cierto maquillaje “independentista”, lo cual produce un grado de estupidez importante en la prensa que no quiere, ni por error, coincidir con el Gobierno. No actúa del mismo modo con los grupos económicos siempre que pueda esconderlos tras el colectivo “gente”: “la ‘gente’ cortó las rutas”.


Al término “gobierno” es sencillo hallarle un antagonista ya que el pertinente es “la oposición” (de otros partidos políticos), pero aquí no aparecieron institucionalmente los partidos políticos ni los grupos económicos, atrincherados e invisibles detrás de la palabra “campo”, hasta que el problema llegó al Congreso. Los gobiernos soportan la oposición de grupos de poder, que no es igual a la de los partidos políticos; a veces puede ser un sindicato –un grupo de trabajadores que hacen huelga– a los que los partidos políticos les escapan, o un grupo de empresarios –que hacen piquetes, como en este caso– a los que hacen cola para representar. Las otras clasificaciones que hicieron los medios, como paro o lockout, son incorrectas toda vez que el “campo” cuando ocupó las rutas no detuvo la producción, como corresponde a un paro, ni cerró sus establecimientos dejando a sus trabajadores afuera de ellos (tal es el sentido de lockout). Por lo tanto, estamos ante un sector empresario que, como el Gobierno, tiene una meta: disponer de más recursos para sus intereses. Existe un objeto (aquello que el sujeto pretende), los recursos, por el cual pelean los actantes, que –según sus propios objetivos declarados– los usarían, en el caso del “campo” (grupo económico agrícola) para provecho personal –argumento racional– y no arruinarse –argumento dramático–; y en el caso del oponente “gobierno”, para construir hospitales –argumento dramático–, o para atender lo que el Estado demande –argumento racional–, pero lo que no hace es usarlo en su provecho personal.


* Investigador en medios masivos en UNLP, UNLZ, IUNA y San Andrés.
Fuente: Página/ 12